lunes, 3 de diciembre de 2012

LA EDUCACIÓN SIGLO XIX


La educación, como proyecto político, estuvo aparejada a los demás aspectos atendidos por los revolucionarios caraqueños en 1810, pues si se planteaba crear un Estado soberano, republicano, con una sociedad democrática; entre sus principales objetivos estaba lograr las plenas libertades, eliminando la ignorancia. Así, proclamaron la instrucción como prioritaria y que debía ponerse al alcance de todos; esto como herencia del pensamiento ilustrado, el cual habían acogido hombres claves para el movimiento independentista venezolano como Juan Antonio Navarrete, Simón Rodríguez, A. Valverde, Francisco de Andujar, Juan Agustín de La Torre o Miguel José Sanz. Con el correr de los años, luego de la primera década de la lucha independentista, una de las medidas más importantes en el ámbito educativo fue el decreto de 21 de junio de 1820 disponiendo la secularización de la instrucción pública, al pasar el gobierno de los planteles, cualquiera haya sido su origen, a manos del poder público de la República.
Años más tarde, en 1827, Simón Bolívar al llegar a Caracas realiza la reforma de los Estatutos de La Universidad de Caracas y dispone unas rentas más justas para dicha institución; además, organiza la Sub-dirección de Instrucción. En 1830 y hasta 1857, al reconstituirse la República de Venezuela, la educación queda bajo la tutela del Ministerio de Interior y Justicia, subordinada, como una materia más de este ramo. En aquel año 30 se promulga la Carta fundamental del país, y lamentablemente en ella se divide la materia educativa, al poner en manos del gobierno central la enseñanza dictada en colegios y universidades y en los provinciales, la enseñanza primaria; con la desventaja de que la falta de rentas municipales impidió su atención adecuada. No obstante, una medida favorable al ramo educativo venezolano de la época fue la creación de la Dirección General de Instrucción el 17 de julio de 1838, presidida por José María Vargas; organismo que funcionó hasta 1854, cuando lo absorbe, por mandato de ley, el Ministerio de Interior y Justicia. La promulgación del primer Código de Instrucción Pública el 20 de junio de 1843, proyecto elaborado por aquella Dirección General, fue uno de sus mayores aportes, pues permitió unificar la materia educativa en un único texto legal, punto de partida o iniciativa en lo sucesivo, para legislar en este ramo.
AUTORA: ONEIDA COLMENARES CI: 17.355.05

LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XX




Durante el siglo XX, los aspectos de la educación fueron incorporados en las leyes y constituciones, ha estado marcado por la expansión de los sistemas educativos de las naciones industrializadas de Asia y África. la educación básica obligatoria es hoy prácticamente universal, pero la realidad indica que un amplio número de niños (quizá el 50% de los que están en edad escolar en todo el mundo) no acuden a la escuela.
La pedagogía como movimiento histórico, nace en la segunda mitad del siglo XIX. Reconoce serios antecedentes hasta el siglo XVIII, pero se afirma y cobra fuerza en el siglo XX, particularmente después de la primera Guerra Mundial (1.914 – 1.918). Sin embargo, la pedagogía general, combinada con la historia, tiene entre sus misiones la de intentar un esquema que haga las veces de brújula para orientar a los educadores en el laberinto de los sistemas y técnicas pedagógicas que surcan nuestra época.
El pensamiento pedagógico puede decirse que comenzó su desarrollo desde los propios albores de la humanidad. El si mismo no es más que una consecuencia de su devenir histórico, en correspondencia con la necesidad del ser humano de trasmitir con eficiencia y eficacia a sus congéneres las experiencias adquiridas y la información obtenida en su enfrentamiento cotidiano con su medio natural y social.
Las ideas pedagógicas abogan en ese momento crucial de la historia del ser humano como ente social por la separación en lo que respecta a la formación intelectual y el desarrollo de las habilidades y las capacidades que habrían de lograrse en aquellos hombres en que sus tareas principales no fueran las de pensar, sino las requeridas para el esfuerzo físico productivo, tales ideas pedagógicas debían insistir lo suficiente para lograra en la práctica que la mayoría o la totalidad de la "gran masa laboriosa" aceptara esa condición de desigualdad. Con estas concepciones es que surgen las denominadas escuelas para la enseñanza de los conocimientos que se poseían hasta ese momento para el uso exclusivo de las clases sociales selectas, asignándoseles a las clases explotadas, como única salida de sobre vivencia, el papel protagónico de la realización del trabajo físico.
Tales concepciones e ideas pedagógicas, conjuntamente con las cualidades que deben poseer tanto el alumno como el maestro, aparecen en manuscritos muy antiguos de China, la India y Egipto.
El desarrollo del pensamiento pedagógico tiene lugar en Grecia y Roma con figuras tan sobresalientes como Demócrito, Quintiliano, Sócrates, Aristóteles y Platón. Este último aparece en la historia como el pensador que llego a poseer una verdadera filosofía de la educación. El pensamiento pedagógico emerge con un contenido y una estructura que le permite alcanzar un cuerpo teórico verdadero. En el renacimiento la pedagogía figura ya como una ciencia independiente.
Entre 1.548 y 1.762 surge y se desarrolla la Pedagogía Eclesiástica, principalmente la de los Jesuitas, fundada por Ignacio de Loyola y que más tarde, en 1.832, sus esencialidades son retomadas para llegar a convertirse en el antecedente de mayor influencia en la pedagogía tradicional.
La pedagogía eclesiástica tiene como centro la disciplina, de manera férrea e indiscutible, que persigue, en última instancia, afianzar cada vez más el poder del Papa, en un intento de fortalecer la Iglesia ya amenazada por la Reforma Protestante.
Se puede decir que la pedagogía tradicional, como práctica pedagógica ya ampliamente extendida alcanza su mayor grado de esplendor, convirtiéndose entonces en la primera institución social del estado nacionalista que le concede a la escuela el valor insustituible de ser la primera institución social, responsabilizada con la educación de todas las capas sociales.
Es a partir de este momento en que surge la concepción de la escuela como la institución básica, primaria e insustituible, que educa al hombre para la lucha consciente por alcanzar los objetivos que persigue el Estado, lo que determina que la Pedagogía Tradicional adquiera un verdadero e importante carácter de Tendencia Pedagógica, en cuyo modelo estructural los objetivos se presentan de manera tan solo descriptiva y declarativa más dirigidos a la tarea que el profesor debe realizar que a las acciones que el alumno debe ejecutar sin establecimiento o especificación de las habilidades que se deben desarrollar en los educandos, otorgándoles a éstos últimos el papel de entes pasivos en el proceso de enseñanza al cual se le exige la memorización de la información a él transmitida, llevándolo a reflejar la realidad objetiva como algo de quienes aprenden.
La Tendencia Pedagógica Tradicional no profundiza en el conocimiento de los mecanismos mediante los cuales se desarrolla el proceso de aprendizaje. Ella modela los conocimientos y habilidades que se habrán de alcanzar en el estudiante, por lo que su pensamiento teórico nunca alcanza un completo desarrollo. La información la recibe el alumno en forma de discurso y la carga de trabajo práctico es mínima sin control del desarrollo de los procesos que subyacen en la adquisión del conocimiento, cualquiera que sea la naturaleza de éste, lo que determina que ese comportamiento tan importante de la medición del aprendizaje que es la evaluación esté dirigido a poner en evidencia el resultado alcanzado mediante ejercicios evaluativos meramente reproductivos, que no enfatizan, o lo hacen a menor escala, el análisis y el razonamiento.
La Tendencia pedagógica Tradicional tiene, desde el punto de vista curricular un carácter racionalista académico en el cual se plantea que el objetivo esencial de la capacitación del hombre es que el mismo adquiera los instrumentos necesarios que le permitan tan solo intervenir en la en la tradición cultural de la sociedad; no obstante, esta tendencia se mantiene bastante generalizada en la actualidad con al incorporación de algunos avances e influencias del modelo psicológico del conductismo que surge y se desarrolla en el siglo XX.
Esta teoría resulta ineficiente y deficiente en el plano teórico, por cuanto ve a éste como un simple receptor de información, sin preocuparse de forma profunda y esencial de los procesos que intervienen en las asimilaciones del conocimiento.
La preocupación por lo educativo constituye, justamente, una de las características de la pedagogía de hoy: no siempre adopta una forma sistemática, ni se integra en una rígida concepción científica, sino que aparece junto a otras reflexiones en el sentido estricto del término. AUTORA: ONEIDA COLMENARES CI: 17.355.05

La educación primaria



Es el nivel fundamental del Sistema Escolar Venezolano, el de mayor tradición contable y el que se vincula más estrechamente a la educación popular que hemos definido los venezolanos desde los inicios mismos de la nacionalidad. El nivel que presenta mayor composición de sectores populares en su inscripción. Es la escuela popular por antonomasia desde los inicios mismos de la nacionalidad. La Educación primaria tiene carácter obligatorio y gratuito. Comprende tres ciclos de dos años cada uno, en total, seis cursos académicos, que se seguirán ordinariamente entre los seis y los doce años de edad. Con carácter general, los alumnos y las alumnas se incorporarán al primer curso de la Educación primaria en el año natural en el que cumplan seis años. La finalidad es proporcionar a todos los niños una educación común que haga posible la adquisición de los elementos básicos culturales, los aprendizajes relativos a la expresión oral, a la lectura, a la escritura y al cálculo aritmético, así como una progresiva autonomía de acción en su medio. La Educación Primaria contribuirá a desarrollar en el alumnado las siguientes capacidades:
·         Utilizar de manera apropiada la lengua castellana y la lengua oficial propia de la Comunidad Autónoma.
·         Comprender y expresar mensajes sencillos en una lengua extranjera.
·         Aplicar a las situaciones de su vida cotidiana operaciones simples de cálculo y procedimientos lógicos elementales.
·         Adquirir las habilidades que permitan desenvolverse con autonomía en el ámbito familiar y doméstico, así como en los grupos sociales con los que se relacionan.
·         Apreciar los valores básicos que rigen la vida y la convivencia humana y obrar de acuerdo con ellos.
·         Utilizar los diferentes medios de representación y expresión artística.
·         Conocer las características fundamentales de su medio físico, social y cultural y las posibilidades de acción en el mismo.
·         Valorar la higiene y salud de su propio cuerpo, así como la conservación de la naturaleza y del medio ambiente.
·         Utilizar la Educación Física y el deporte para favorecer el desarrollo personal.
La Educación primaria se organiza en áreas con un carácter global e integrador y será impartida por maestros que tendrán competencia en todas las áreas de este nivel. La enseñanza de la música, de la educación física y de los idiomas extranjeros, serán impartidas por maestros con la especialización o cualificación correspondiente.

AUTORA: ONEIDA COLMENARES CI: 17.355.054