miércoles, 21 de noviembre de 2012


REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
NÚCLEO ACADÉMICO PORTUGUESA.





SOCIEDAD DEL CONOCIMENTO DE LA UNESCO
ENSAYO

                                                                                      INTEGRANTES:
                                                                                     MIRIAM PÉREZ
C.I:18.135.249
             PROFESOR: JOSÉ DE JESUS CAMEJO



BISCUCUY, NOVIEMBRE DE 2012



 La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez en 1969 por un autor austríaco de literatura relacionada con el "management" o la gestión empresarial, llamado Peter Drucker, y en el decenio de 1990 fue profundizada en una serie de estudios detallados por autores como Robin Mansel o Nico Stehr. Para  la UNESCO la[] sociedades del conocimiento va más allá  en  apuntar a transformaciones sociales, culturales y económicas en apoyo al desarrollo sustentable. En 1993, Peter Drucker escribió su libro “La sociedad post-capitalista”, en el que destacaba la necesidad de generar una teoría económica que colocara al conocimiento en el centro de la producción de riqueza. Al mismo tiempo, señalaba que lo más importante no era la cantidad de conocimiento, sino su productividad. En este sentido, reclamaba para una futura sociedad,  una sociedad de la información en la que el recurso básico sería el saber, que la voluntad de aplicar conocimiento para generar más conocimiento debía basarse en un elevado esfuerzo de sistematización y organización.
Se hace notar que los pilares de las sociedades del conocimiento son el acceso a la información para todos, la libertad de expresión y la diversidad lingüística, a si mismo   la educación, avanza en las  innovaciones tecnológicas, la organización social, los flujos comerciales y adopción de las tecnologías de la información, características de nuestra sociedad demandan personas mejor educadas, entrenadas para insertarse en los proceso de producción e investigación.  la dinámica social, cultural y económica en que convivimos configura lo que llamamos “sociedad del conocimiento proporcionando  competencias, promoviendo, no la gestión de los “triviales” recursos humanos, sino de las personas como un todo (Rodríguez, 2003). Nuestros modelos educativos permiten que las personas adquieran competencias que les llevarán a utilizar los conocimientos adquiridos para mejorar sus niveles de vida. En el 2003, la UNESCO acuñó el concepto de “sociedad del conocimiento” caracterizado por cuatro principios clave: la libertad de expresión, la educación de calidad para todos, el acceso universal a la información y, conocimiento y respeto de la diversidad cultural y lingüística (UNESCO, 2009).
Por otra parte  durante un largo período de tiempo la tradición oral fue el sistema utilizado por el hombre para transmitir información y conocimiento; en este entorno no cabe considerar la existencia de producciones (obras) del talento humano que pudieran ser objeto de comercio; estadio este que apareció con la invención del alfabeto, la escritura y particularmente la imprenta, revolucionando no sólo las maneras de comunicar y transmitir conocimiento, sino sentando las bases de una revolución cultural cuyo alcance y contenido apenas podemos vislumbrar, luego de la aparición de la escritura y el texto escrito, las civilizaciones antiguas surtieron un proceso de transición que podríamos denominar como "lectura oralizada";  la reducida minoría que sabían leer y escribir se encarga de transmitir información y conocimiento a la sociedad analfabeta, mediante la lectura de los pocos escritos (manuscritos) existentes, en el ámbito del desarrollo social del hombre, términos como "lenguaje", "comunicación", "información" y "conocimiento", se han convertido en temas de obligatorio tratamiento por parte de expertos y científicos, pues en ellos se hallan inmersos varios de los grandes enigmas de la existencia de los seres humanos sobre la tierra; esto es: cómo el hombre se comunicó con sus congéneres,  el lenguaje (el medio utilizado) y el contenido (la información o conocimiento transmitido). Creemos, sin duda, que desde la tradición oral al internet, esta relación ha sido determinante para explicar cómo el hombre se comunica, asimila, forma y transmite conocimiento, en  su entorno y, naturalmente, como se cambia a sí mismo; en una civilización en donde no existe la escritura, todo el acervo histórico, la tradición y el conocimiento se recibe de los padres y los ancianos de la comunidad. Cuando no se tiene la escritura como medio para transmitir conocimiento, la palabra hablada es la única manera de recordar y aprender sobre acontecimientos pasados y sobre la acumulación de conocimientos necesarios para hacer y transformar las cosas. La más noble y beneficiosa invención de todas fue el lenguaje, mediante las cuales, los hombres registraban sus pensamientos, los recordaban y  los declaraban también unos a otros para utilidad mutua y conversación, sin lo cual no habría existido entre los hombres ni república, ni sociedad ni contrato ni paz ; es importante entender  que  un medio primitivo es la memoria humana haya sido suficiente para almacenar y procesar información, destinada para uso propio y para ser luego transmitida a generaciones posteriores. Por otra parte en términos cuantitativos el acervo informacional se reducía a la tradición religiosa, las formas y procesos relativos a la provisión de alimentos, las incipientes formas de comercio, la información geográfica sobre rutas de intercambio y aprovisionamiento y, finalmente, las referencias culturales de los pueblos vecinos. Hasta ese momento, el ser humano era el único portador de información interactivo, porque era capaz de aplicar la información almacenada para contestar preguntas y resolver problemas. Apoyándose en la más moderna tecnología, ahora se pueden producir industrialmente máquinas que también van a disponer de semejante capacidad interactiva. Justamente por esta razón, la informática y la tecnología de las comunicaciones constituyen pilares básicos de la sociedad de la información “La unión del sector de la informática y las telecomunicaciones ha permitido conformar la llamada "Infraestructura Global de Información", fundamento de las grandes autopistas de información, cuyo exponente actual es la Internet, sin embargo el éxito del sector de las comunicaciones dentro de la alianza tecnológica ha sido el descubrimiento y perfeccionamiento de nuevos medios para la transmisión de elevados volúmenes de información "En un primer y no tan lejano momento, las informaciones procesables por un sistema computarizado se reducían a lo que podía expresarse por signos alfabéticos o numéricos. Pronto, la digitalización de representaciones de toda naturaleza hizo que formas, colores, luces, sonidos, olores, temperaturas y casi cualquier expresión de la realidad, fueran susceptibles de registro, almacenamiento, proceso, reproducción y transmisión por medios informáticos. Esto amplió enormemente la posibilidad del uso de técnicas de procesamiento de datos, las que comenzaron a desplazar a las técnicas analógicas en casi todos los aspectos de la vida diaria. A lo largo del siglo XIX confluyen dos fenómenos que, a mi entender, colocan los fundamentos de lo que hoy conocemos como "sociedad de información": la estructuración de un sistema formal de educación pública (escuelas, colegios, universidades, etc.) y la aparición de la prensa escrita en su doble función de transmitir información y formar opinión pública, particularmente en el campo ideológico y político. No hay que olvidar, por ejemplo, la labor cumplida por la prensa escrita en los complejos procesos de la emancipación americana. Llegamos así al siglo XX; el siglo de las guerras, de la revolución tecnológica, de la geopolítica, del comercio, de las telecomunicaciones y la informática; el siglo que cambia lo analógico por lo digital, introduciendo serios y preocupantes cambios en las formas que el hombre contemporáneo ha venido utilizando para vivir, conocer, pensar y comunicarse. Mientras construimos una pedagogía crítica propia tenemos que responder a propuestas en la mesa sobre la educación. Todos hemos oído la trillada cantaleta de la "sociedad del conocimiento" y la necesidad de adaptarnos a esa nueva realidad. La UNESCO, el Banco Mundial y otras agencias internacionales promueven constantemente el discurso de la sociedad del conocimiento. Desde ese discurso se nos plantea un dilema: o nos adaptamos a la sociedad del conocimiento o permaneceremos como países atrasados (Beech, 2005). Los funcionarios de nuestros ministerios de educación han comprado ese discurso completo. Una manifestación del síndrome de la “sociedad del conocimiento” es la mistificación de las computadoras y del  internet y sus beneficios, no comprobados, a la educación. Recientemente, unos investigadores alemanes concluyeron, basándose en resultados del estudio,  que la disponibilidad de computadoras en el hogar, la dotación en computadoras para las escuelas y el número de horas de uso de las computadoras es inversamente proporcional al rendimiento escolar; Beech (2005) sostiene que las políticas educativas implantadas en Nuestra América, adopción servil por nuestros funcionarios de las políticas de la UNESCO y del Banco Mundial entre otros, responden a una lógica equivocada. No se trata de adaptarnos para sobrevivir. Se trata de, como señala Beech (2005), de participar en la construcción de las economías del conocimiento. En el caso específico de Venezuela se nos ha planteado el reto de construir una economía socialista del conocimiento. Los avances de la ciencia, obtenidos con fundamento en la tecnología analógica permiten la aparición de la radio, la televisión y la industria de la música, con lo cual el hombre amplía su campo de información y entretenimiento. En términos generales está discusión nos lleva al asunto del papel de la educación como preservadora de una cultura, en la adaptación a nuevos retos o en la construcción de nuevas realidades sociales y económicas. Él posible destino de las sociedades del siglo XXI, profundamente transformadas por el auge de las tecnologías de la información y la comunicación, será el de convertirse en sociedades del conocimiento porque serán sociedades en las que éste se comparta. Si se desea verdaderamente que las promesas que encierran las sociedades del conocimiento lleguen a convertirse en realidades algún día, supone que se efectúen opciones claras en materia presupuestaria con respecto a las prioridades establecidas, ahora bien, para aumentar el presupuesto de educación la única solución posible para los países en desarrollo consiste en recortar otros gastos, especialmente los militares. La mayor parte de los recursos que, en un plano más general, permitirían erradicar la pobreza y avanzar hacia sociedades del conocimiento podrían obtenerse con una reorganización.
finalmente, con la postura de Krüger (2006) quién dice que en el debate alrededor de la sociedad del conocimiento no está resuelta aún  si el progreso tecnológico es el causante del incremento de nivel educativo o si el incremento del nivel formativo ha impulsado la innovación tecnológica y, por consiguiente, es importante destacar que la sociedad actual en que se está viviendo    debe producir cada día  conocimientos innovadores significativos abordando técnicas y criterios para tratar la información disponible con discernimiento y espíritu crítico y reflexivo con éxito.

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